Escapando a la razón
¿Qué pasa conmigo hoy?
Perdí la habilidad de soñar.
En este lugar la realidad me parece más fría de lo que antes era.
Me confundí de ruta y estoy cruzando un bosque.
¿Cuándo llegué a este lugar?
¿Cómo llegué hasta aca?
¿Falta mucho para que pueda salir de este laberinto?
Por más que camino no encuentro la salida.
Entre los árboles me pierdo.
Camino en círculos, no encuentro mi ruta.
Las noches y los días se confunden, el sol no llega a mi.
No hay luz.
Camino entre las sombras, intento encontrar la claridad.
Se me escapa.
El cansancio comienza a vencerme, pero ya no puedo dejar de buscar la salida.
El miedo me invade, no quiero dejarlo entrar.
Se apodera de mi, me deja sin aliento, sin fuerza.
Necesito salir.
El tiempo pasa y sigo aca.
Aullidos...
Debe ser de noche.
Tengo que salir.
Otra vez no!!
Andate!! dejame sola, es por vos que llegué aca.
Es por vos que no encuentro la salida.
¿cómo destruyo algo que está dentro mio?
Tengo que escapar.
Hay una luz.
Corro.
Se apaga.
Otra vez vos.
Dejá de perseguirme.
Dejame salir.Dejame volver a soñar.
Cerdo a la pimienta
-Minino de Cheshire- comenzó, con cierto temor, sin saber si le agradaría ese nombre.
Él sólo sonrió un poco más.
"Parece que eso le gusta"
Prosiguió:
- ¿Podría decirme, por favor, que camino debo tomar desde aquí?
- Eso depende de a dónde quieras ir - respondió el gato
- A decir verdad no me importa mucho...
- Entonces no importa qué camino tomes...
- ...Siempre y cuando llegue a alguna parte - Continuó Alicia a modo de explicación.
- Oh! llegarás, puedes estar segura, si caminas lo suficiente!
Eso era innegable, por lo que ensayó otra pregunta:
-¿Qué clase de personas viven por aquí?
-Hacia allá- respondió el gato, señalando con su pata derecha - Vive un So
mbrerero y hacia allá vive una liebre de marzo. Visita a cualquiera de ellos: ambos están locos.
- Pero yo no quiero estar entre locos- Protestó Alicia.
- ¡Oh, eso no puedes evitarlo! Todos estamos locos por aquí. Yo estoy loco y tú estás loca - respondio el gato.
- ¿Cómo sé si estoy loca? - Preguntó Alicia.
- Debes estarlo - Contestó el gato - o no hubieras venido aquí.
Lewis Carroll
El árbol del rincón
Necesitaba descansar un rato, hoy me molesta la presencia de la gente a mi alrededor. Agarré mis cigarrillos, mi cuaderno y una lapicera, salí de mi casa, me fui a mi rincón. Nadie sabe donde estoy, nadie se acerca a mi lugar. A veces me gusta sentir que soy un fantasma al que la gente no ve. Mi pequeño rincón en esta ciudad que no tiene más que diagonales me permite eso.
Me senté debajo de mi árbol, prendi un marlboro y empecé a escribir estas lineas.
Otra vez me desperté con la desilusión inundándome el alma. Veo como pasa la gente, todos van apurados, nadie presta atención a l
o que tiene al rededor.
Hoy me duele que nadie se de cuenta de lo que pasa, que no vean toda la belleza que esta ahí, y sin embargo parece invisible a los ojos de todos.
Es raro y a la vez triste que las personas no se den cuenta de que cuanto más tiene más quieren y menos sienten.
Para la mayoría un paisaje significa ir a algún lugar turístico, ver altas montañas, grandes playas y otras cosas que ya ni me acuerdo, pero siempre en contacto con lo "natural" y fuera de lo urbano. Por alguna razón yo no lo puedo sentir así. Será quizás porque pocas veces tengo la posibilidad de viajar. Tal vez sea porque para "escaparme" de la ciudad solo necesito mirar un poco lo que tengo alrededor y ver que se pueden encontrar otros paisajes igual de fantásticos.
Hoy, por ejemplo, vi el agua mezclarse con el aceite mientras venía hacia aquí. Por alguna razón, esas dos mujeres caminando me llamaron la atención. Una era muy joven y venía llevando un bebé en un carrito. La otra mujer, bastante mayor, pero no lo suficiente como para ser la madre de la primera, estaba embarazada.
No sé por qué escribí eso. En realidad mi desilusión no tiene que ver con lo que estoy escribiendo.
Ya no entiendo bien lo que pasa, la comodidad y la falta de "reglas" llevan a que nadie se comprometa con nada. Los jóvenes viven el hoy, acumulan objetos y escuchan música electrónica.
Somos pocos los que seguimos buscando la poesía en el Rock, cada vez menos. "el tiempo pasa, nos vamos volviendo tecnos" en mi cabeza resuenan las palabras de Luca.
La vida se volvió efímera. Todo pasa muy rápido, nada esta hecho para durar, todo se rompe.
En el boliche de moda sólo se escucha "punchi", Vos observás y los ves bailar un ritmo que no existe y se obnuvilan con música que sale de máquinas, que ya no es creada por una o varias personas, que no te identifica porque no hay una historia, sólo es ruido.
Después están las drogas. Sirven para evadirse dicen muchos. Pero... ¿evadirse de qué? Si a lo único que parece que estamos atados es a la vida y algunos ni siquiera a eso.
Con la llegada de internet a los cybers y a los hogares se perdió la comunicación cara a cara y cambiaron un montón de códigos. Ahora es más fácil mentir, total, nadie te puede ver a los ojos para comprobar la veracidad de tus palabras. Las letras no son más que letras y llega un momento en el que no dicen nada.
Por alguna razón estoy esquivando el problema que me trajo hasta aquí. Lo estoy pintando con los colores que componen a esta generación, casi como si estuviera justificándolo.
Mientras intento escribir lo que pasa por mi cabeza prendo otro cigarrillo. El humo que entra en mis pulmones y el sabor que queda en mi boca hacen que mi soledad parezca menor.
Cada vez hay menos gente, cada vez hay menos luz. Lo mejor va a ser volver a mi casa.